Murió Sandro la muerte de Sandro homenaje
Murió Sandro la muerte de Sandro homenaje , Adiós GITANOComo el chico era demasiado inquieto y su madre, cuando él cumplió un año, ya estaba enferma de artrosis deformante, no podía correrlo ni atenderlo demasiado, por lo que encontraron una solución para que no se escapara todo el tiempo de su casa, y así fue como aprendió a leer y escribir a muy temprana edad y entró en la escuela República del Brasil, directamente en segundo grado.
El niño no se destacaba en matemáticas ni ese tipo de materias, pero en cambio escribía en poesía desde muy temprana edad, y además según todos los testimonios disponibles, dibujaba y pintaba muy bien.
A poco de terminar el colegio primario, y seguramente inducido por los deseos de sus padres, aunque él mismo no tuviera demasiado interés, ingresó al Colegio Nacional Mariano Moreno para estudiar el bachillerato, pero de acuerdo a sus propias palabras, esa clase de estudio no le interesaba, asistía a clase solamente con el libro de francés….porque era chiquito y era el único que le cabía en el bolsillo de la campera de cuero.
Solía faltar mucho, pero el celador era un fan del Rey Elvis, y él lo tenia conquistado haciéndole dibujos de su ídolo o imitándolo en alguna hora libre, consiguiendo que frecuentemente pasara por alto sus inasistencias. Hasta que como era lógico, y gracias a que lo descubrieron vendiendo unos dibujitos pornográficos en el recreo, fue expulsado de la Escuela y se puso a trabajar de todo un poco, para ayudar a sus padres.
Cuando Robertito tenia trece años, la Escuela Republica del Brasil organizó un acto escolar para alguna fecha patria, y aunque él ya no asistía al colegio, la celadora sabiendo que él y sus amigos solían hacer algunas imitaciones musicales, los invitaron a participar.
Así fue como decidieron hacer una parodia de una actuación de Elvis Presley en un programa de TV.
Uno de los chicos se disfrazó de Blackie, que por entonces era quien entrevistaba en sus programas a las figuras internacionales, y entrevistaba a “Elvis” que era, naturalmente, Roberto. Con ropas prestadas por la madre de uno de los chicos, un jopo conseguido a fuerza de “kilos” de fijador y patillas pintadas con corcho.
Luego del reportaje en “ingles”, el supuesto Elvis cantó su primera canción, haciendo fonomímica del disco del Rey, con gran aceptación del publico…el problema fue que al poner el otro tema, el disco se rompió y el “artista” tuvo que cantar a capella el tema de Elvis…y así lo hizo, y se llevó todos los aplausos.

A partir de allí, y de a poco, aprendió a tocar la guitarra con Enrique Irigoytía, otro chico del barrio, y formaron varios conjuntos de música moderna: Los Caribes, el Trío Azul, Los Caniche de
Oklahoma, hasta formar el grupo que denominaron “Los de Fuego”, formado por Enrique Irigoytía, Lito Vázquez, Héctor Centurión, Armando Lujan, y Roberto Sánchez, Sandro.
En este grupo, Roberto no era el cantante, sino la guitarra líder, porque según el, era el que menos mal tocaba la guitarra.
El conjunto se presentó en varios lugares, con relativo éxito y mayor o menor aceptación, hasta que consiguieron que el representante artístico Mario Naon, que por entonces representaba al exitoso grupo “Jakie y los Ciclones”, los escuchara en un baile en el Club Bomberos de Avellaneda.
Allí quiso la casualidad o el destino que el cantante, Héctor Centurión, se quedara sin voz, y que además se le rompieran las cuerdas de la guitarra a otro de los integrantes, así que Roberto le pasó la suya y, ya sin instrumento, se dedicó solamente a cantar….y a hacer todo lo que después lo haría famoso: bailar, moverse y tirarse por el suelo al ritmo del rock. La gente deliraba, y el empresario del club exigía que abandonaran el escenario.
Pero a Naon le gustó el conjunto, y decidió ser su manager, haciendo un par de cambios: Roberto pasaría a ser definitivamente Sandro, el nombre que su madre le había querido poner al nacer y que el Registro Civil no permitió; y además el grupo pasaría a llamarse “Sandro y Los de Fuego” repitiendo la formula de su otro exitoso grupo.
Y también agrego un guitarrista experimentado y cesionista como Juan José “Pichi” Sandri, que paso a formar parte del conjunto.
Naon consiguió varios bailes por semana, y una prueba en una empresa grabadora, que los rechazó tan solo con verlos, la CBS. En Odeón les fue peor, les preguntaron si no tenían un repertorio mas comercial.
Nuevo intento en la CBS, esta vez mediante un acetato con dos temas para Los Cinco Latinos, y nuevo rechazo.
Para la tercera vez que Sandro intenta que lo escuchen en la empresa, mediante un truco realizado de acuerdo con el técnico de grabación, consiguió que le colocaran el micrófono en un pasillo y detrás de un biombo….Así fue como cantó sin que lo viera el señor Jhon Lear, el mismo ejecutivo que lo había rechazado dos veces anteriormente…y que ahora, solo escuchando su voz, le pareció muy bueno y lo contrató….
Sin embargo, el contrato fue solamente para Sandro, sin el conjunto, y así se edito su primer disco simple, con los temas “¿A esto le llamas amor?” y “Eres el demonio disfrazado”, que vendió poco y nada. Al poco tiempo se editó otro simple con suerte similar, y fue el mismo Sandro, desde adentro de la empresa, quien logró que finalmente también contrataran al grupo para grabar con ellos….y así fue como se editó el tema que había quedado grabado como prueba de grabación, el tema “Hay mucha agitación” que por cierto fue uno de sus mas grandes éxitos.
Mientras tanto, en el 6 debutaron en el programa “Sábados Circulares” de Pipo Mancera, donde inmediatamente llamaron la atención… Un grupo de rock, con un cantante muy sexy, vestido de cuero negro, que meneaba la pelvis y terminaba cantando tirándose por el suelo… no podía pasar desapercibido, y menos en aquella época.
Así fue como poco después las autoridades del Canal 13, presionados por algunas Ligas de Madres y ese tipo de entidades, suspendieron a Sandro por varios programas por sus “movimientos obscenos y pornográficos”.
El señor Mancera, productor del programa, que además era el de mayor rating de la televisión argentina, se puso firme y exigió: Si sacan al chico, yo levanto el programa…y así fue como Sandro y Los de Fuego volvieron a la pantalla…eso si, a partir de entonces: siempre primeros planos, no sea cosa que se vieran los movimientos de pelvis.
El grupo duró tres años y dos LP, hasta que Sandro, que ya estaba asociado con su nuevo representante Oscar Anderle, se separase del grupo y fuera acompañado por otro, con excelentes músicos como Bernardo Baraj o Adalberto Cevasco, al que bautizó el “Black Combo”, como una suerte de homenaje al guitarrista de Elvis Presley, Bill Black.
Con este grupo grabó un par de discos y muchos recitales, y fue en esta misma época en que Sandro, junto a Pajarito Zaguri y el Gordo Martínez, fuera uno de los dueños o de los creadores de “La Cueva”, un mítico local de rock en la Avenida Pueyrredon y Juncal, donde día a día iban a tocar los que luego serian los mas importantes músicos del rock nacional: Moris, Pappo, Miguel Abuelo, Litto Nebia y demás.
Al tiempo, cuando empezó a aparecer la droga, Sandro prefirió alejarse del lugar y seguir con su música.
En octubre de 1967, ya prácticamente como solista, Sandro participa del Primer Festival Buenos Aires de la Canción, ante la sorpresa de muchos que aun lo consideraban rocker y no entendían como podía participar en un festival de música melódica….pero, para sorpresa de todos, y a pesar de que casi no había podido ensayar con los músicos por una huelga, cantó su tema “Quiero llenarme de ti” y…barrió con todos. Ganó por un voto sobre Daniel Toro y a partir de allí su carrera comenzó a ascender cada vez mas.
En 1969 protagonizo su primera película “Quiero llenarme de ti”, que fue un enorme éxito, y luego “La Vida Continua” que siguió por el mismo camino.
No solamente se convirtieron en éxito en Argentina, sino también en buena parte de América Latina: Venezuela, Puerto Rico, Santo Domingo, Costa Rica, Ecuador, México y hasta la parte latina de los Estados Unidos. Ya estaba llegando a ser “Sandro de América”.
A comienzos de 1970 se estrenó su tercera, y hasta entonces su mejor película, “Gitano”.
En abril de ese año, mientras filmaba su cuarta película “Muchacho”, debió interrumpir la filmación para viajar a Nueva York y cantar en el Madison Square Garden, convirtiéndose así, en el primer cantante latinoamericano en cantar en ese estadio, y convirtiéndose también, en la primera transmisión realizada vía satélite de un espectáculo musical en el mundo en la historia del satélite.
En 1972 logro cantar por primera vez con enorme éxito en el Luna Park de Buenos Aires, donde nunca antes había cantado un artista argentino…. El suceso fue total.
A partir de allí, siguieron giras y éxitos en toda América, e incluso en España, durante muchos años, hasta que Sandro decidió dejar de viajar cada vez mas, y quedarse mas tiempo en su Argentina.
En 1978, después de 5 años sin cantar en Buenos Aires, realizó un espectacular recital en el teatro Opera, que fue transmitido en directo por el canal 13, y se llamó “Sandro: 5 años después”, y que además fue a total beneficio de COAS, una entidad de ayuda a las cooperadoras de los Hospitales Municipales de Buenos Aires.
Contra todos los pronósticos….Sandro fue una vez mas el número uno.
Continuó con una gira por el interior del país, donde hacia mucho que no actuaba, y siempre con gran éxito.
Hasta que en diciembre de 1979, una vez mas en el cine Opera, su nuevo recital, que esta vez se repitió en una jornada posterior, y también fue transmitido en directo por el Canal 13.
En 1982, Sandro aceptó un contrato del Canal 2, Telemundo, de San Juan de Puerto Rico, para protagonizar una telenovela con actores y actrices locales.
La novela se llamó “Fue sin querer” y obtuvo un éxito total en la Isla del Encanto, y en la parte Latina de USA. En Argentina solo se vio, y no completa, cinco años después, por el canal 2.
Sandro estuvo viviendo 6 meses en la Isla, grabando la novela y realizando distintas actuaciones, en el Centro de Bellas Artes de San Juan, y posteriormente en el Coliseo Roberto Clemente, con entradas mas “populares”. En todas partes obtuvo un enorme éxito y el cariño incondicional del publico boricua….
Su actuación en la telenovela obtuvo el premio ACE de la Asociación Críticos del Espectáculo de Nueva York, a la mejor actuación en televisión de ese año.
También se editó un disco, con el mismo titulo de la novela, que se había grabado en Argentina antes de su partida, pero que curiosamente nunca se editó en el país. Ya de regreso en Buenos Aires, recién a fines de 1984 estrenó su nuevo espectáculo, “Vengo a ocupar mi lugar”, en el Club Rivadavia de la Ciudad de Junín.
Este espectáculo, posteriormente, se exhibió en todo el país durante un par de temporadas, incluyendo una exitosisima temporada en el teatro Astros de Buenos Aires, y se lo llevó en gira por varios países de América Latina.
En 1986, Sandro ideó un espectáculo muy original y muy diferente al anterior, que presentó durante el mes de diciembre, también en el teatro Astros.
El show se llamaba “A fuego y piel” y era una suerte de obra teatral unipersonal, donde Sandro como único actor, contaba una historia de amores, desengaños y desencuentros. Mucha gente pensaba que eso no era lo que querían de Sandro y no les gustaba tanto….ahora, viéndolo a la distancia, seguramente fue una vez mas en las que Sandro se adelantó al tiempo y ahora seria perfectamente aceptado.
A fuego y piel terminó a fin de año en el Astros, y el siguiente sábado, 4 de enero de 1987, Sandro estrenó una vez mas en Junín, el espectáculo “Contraluces”, que según su explicación se basaba en que “la realidad tiene tres puntos de vista: el tuyo, el mío y el correcto”. Y así las canciones se contradecían: de No me dejes no, pasaba a Voy a abrazarme a tus pies, para pedir que me dejes….y así todas.
En este espectáculo, Sandro incluyó un homenaje a los soldados caídos en Malvinas, lo que le valió no pocas criticas….pero la verdad es que fue el único que se acordó de homenajearlos.
El 17 de febrero de 1988, falleció su manager y amigo Oscar Anderle, luego de una larga y penosa enfermedad.
Para Sandro fue un golpe muy grande porque Oscar, mas que su representante y su socio, fue como un padre para él.
Por eso, en ese mismo año, y comenzando a celebrar sus 25 años de carrera artística (contados desde la edición de su primer disco), grabó un LP con la empresa EMI, que se llamó “Sandro 1988” y contenía la grabación, con nuevos arreglos, de una docena de sus grandes éxitos, tales como “Así”, “Penumbras”, “Rosa Rosa”, “Por algún camino”, “Tengo” y otros clásicos de su repertorio. La portada del disco solamente traía la foto de una rosa un poco desgajada, como recuerdo y homenaje a su amigo.
El 26, 27 y 28 de agosto de ese año, Sandro volvió a los escenarios con una serie de recitales en el Luna Park, para festejar sus 25 años de carrera, y los 30 años de Radio Rivadavia, que auspiciaba el evento. El presentador fue Antonio Carrizo, uno de los mas prestigiosos locutores de la emisora, que además tenia mucho que ver con los comienzos de su carrera, cuando Sandro cantaba rock en “Sábados Continuados” por el canal 9, en los años 60.
El espectáculo, a pesar de su éxito, no podía continuar en ese estadio, porque estaba comprometido para distintos espectáculos por el resto del año, por lo que Sandro lo paseó por el país con el mismo suceso también durante 1989.
En 1990, como una gran novedad en su carrera, Sandro inauguró su compañía grabadora y productora “Excalibur Records”, con la idea de producir a nuevos artistas e incluso tener una agencia de publicidad y una grabadora. La misma, funcionó cerca de un año y por la mala administración o la estafa de un “amigo” del astro, que produjo perdidas por varios miles de dólares, dejó de funcionar.
También, en ese mismo año, a partir del mes de agosto, Sandro fue conductor de un excelente programa musical, “Querido Sandro”, que se transmitía todos los jueves por el Canal 13 de Buenos Aires, con la presencia de artistas de todos los géneros, de categoría tales como Valeria Lynch, Leonardo Favio, Sergio Denis, Pappo, Ignacio Copani, Marilina Ross, Juan Carlos Baglietto, Myriam Hernández, Lucecita Benítez, Antonio Gasalla, Pepe Soriano, Nicolas Mancera y el Grupo Midachi, entre otros.
El programa tenia un aceptable nivel de audiencia, a pesar de la critica sistemática que le hacían desde los demás canales y revistas relacionadas a éstos.
Finalmente, el programa duró más de cuatro meses y ganó un premio “Martín Fierro” al mejor programa musical del año.
En el 90, también grabó un nuevo disco y espectáculo, ambos titulados “Volviendo a casa”, jugando con su regreso a la compañía CBS, ahora Sony Music, donde había comenzado su carrera, e incluso la portada del disco era una foto idéntica a la tapa de su primer LP, y mas chiquita a un costado, la foto original.
El año 1992 fue muy difícil para Roberto Sánchez, mas que para Sandro, porque luego de varios meses de luchar contra un cáncer, falleció su madre, doña Nina. Todo esto le trajo algunos problemas de salud, que derivaron en una internación con un pre-infarto, en los primeros meses de 1993.
Sin embargo, a pesar de todo, el 2 de abril de ese año volvió a cantar, esta vez en una gira por el Gran Buenos Aires que comenzó en la Ciudad de Quilmes, con un espectáculo que, igual que su ultimo disco, grabado unos meses antes, tituló “Con gusto a mujer”, y que poco a poco fue deparándole mayores alegrías y fortaleciendo su salud.
En junio de 1993, Sandro debutó en el teatro Gran Rex de Buenos Aires, con un espectáculo que tituló “30 años de magia”.
Tenia 20 kilos de más y un ojo casi totalmente cerrado por una molesta inflamación que no le impidió seducir a las 3500 personas que llenaron el teatro mas grande de Buenos Aires, no solo esa noche, sino las 17 que siguieron. Estableciendo un nuevo record de presentaciones en ese teatro, que hasta entonces tenia el grupo Soda Stereo con 13, pero que Sandro batió ampliamente con 18, que podrían haber sido mas.
Los 30 años de magia de Sandro con el disco, además de festejarse sobre el escenario del Gran Rex, también se complementaban con un contrato de exclusividad con el canal 11, Telefé, que lo llevó a presentarse en varios programas de la emisora con singular suceso y puntajes de audiencia. Así, Ritmo de la Noche, Video match, Jugate Conmigo, Hola Susana y Grande, Pa!, la telenovela de mayor éxito de ese momento, donde participó
como actor (aunque haciendo de Sandro) en varios capítulos.
Simultáneamente, el canal decidió poner como leit motiv de la telenovela venezolana “El destino”, el tema que Sandro había grabado para su último disco, a dúo con la reina del bolero, la cubana Olga Guillot. Una impecable versión del tema de Chico Novarro, “Arráncame la vida”, que se convirtió en un gran éxito de la música romántica.
Este era un tema incluido en su último disco, que hacia fin de año ganó el premio “ACE” (Asociación Cronistas del Espectáculo) al mejor disco melódico del año, y también fue Sandro el ganador del “ACE de oro”, sobre otra firme candidata, Mercedes Sosa, que se apresuró a felicitarlo y abrazarlo. La sorpresa de dicha entrega, no obstante, no fue tanto que Sandro ganara el premio mas importante, sino que después de una dieta con un medico uruguayo de gran popularidad por entonces, con un método respiratorio de la filosofía china, el ídolo apareció con 20 kilos menos y una silueta digna de sus mejores épocas.
En el verano del 94, Sandro presentó sus “30 años de magia” en el teatro Neptuno de Mar del Plata, donde tras un debut accidentado y poco exitoso, logró llenar en todas y cada una de las funciones, y se alzó con dos premios “Estrella de mar”, uno a la mejor producción y el otro al mejor espectáculo musical.
Sandro agradeció su premio, y dijo que quería compartirlo con Violeta Rivas y Néstor Fabián, que estaban actuando desde el comienzo de la temporada, y que sin embargo no habían sido tenidos en cuenta y ni siquiera integraban la terna de postulantes.
Hasta 1996, Sandro no volvió a los escenarios. A mediados de año, después de muchos rumores de enfermedades e internaciones varias, nunca comprobadas, se estrenó en el teatro “El Circulo” de la Ciudad de Rosario, su nuevo espectáculo “Historia Viva”, que irónicamente Sandro comenzaba con el tema de Maria Elena Walsh, “Como la cigarra”.
“Tantas veces me mataron/ tantas veces me morí/ sin embargo estoy aquí….resucitando” entonaba Sandro apareciendo desde el interior de un libro gigante.
Este show se presentó en Rosario, Junín y San Nicolás, donde tuvieron que fabricar un nuevo cartel de “No hay más localidades”, porque hacía tanto tiempo que no se usaba que nadie sabia donde encontrar el anterior.
Cuando llegó al Gran Rex, la gente disfrutaba enormemente de este show que, entre otras cosas, tenia la participación de un simpático “mayordomo” que le pedía a Sandro que cantara “las canciones de antes”, cada vez que él intentaba cantar un tema nuevo o no tan difundido como los anteriores. También tenia un homenaje a la bandera argentina, que desde entonces siempre acompaña al ídolo en todos sus shows. Y como una cosa bastante curiosa, Sandro relataba el cuento de Oscar Wilde, “El ruiseñor y la rosa” y milagrosamente lograba que las 3500 vociferantes espectadoras, lo escucharan en un silencio casi religioso durante unos 20 minutos. Para volver al poco rato a su entusiasmo habitual.
El espectáculo se grabó en un disco, en vivo, el primero de su carrera grabado y editado en Argentina (existe un LP grabado en vivo en Puerto Rico, y algunos temas en México editados en distintos países). El disco se llamó “Historia Viva” igual que el show, y la preventa del mismo tenia un porcentaje donado a FUNDAI, una asociación de lucha contra el SIDA. El atractivo de comprar el CD o cassette con anterioridad a su salida a la venta, era que en determinada fecha, el propio Sandro entregaría el disco, autografiado, a cada comprador. Así fue como, el 19 de septiembre de 1993, un par de días antes de terminar esa temporada de recitales en el Gran Rex, donde batió su propio récord, con 27 funciones correlativas, una larga fila daba vuelta a la manzana donde se encuentra el “Alto Palermo Shopping”, con la esperanza de ver al ídolo y recibir de sus manos el disco. Durante un par de horas, así fue, pero el mal tiempo le jugó una mala pasada al cantante, que sufrió un fuerte ataque de tos y debió retirarse sin haber podido atender a la totalidad de los presentes….Una tarea casi sobrehumana, si nos atenemos a la enorme cantidad de gente presente.
Ese fin de semana Sandro se despidió del Gran Rex con Historia Viva para no volver a aparecer sobre un escenario, una vez mas, hasta dos años después.
Una vez mas, después de muchos rumores de enfermedades, incluso terminales, en julio de 1998, Sandro fue sorprendido por una cámara del programa “Rumores”, a la salida del consultorio de su dentista, donde aprovechó para aclarar que “Nunca estuve internado, que no tengo cáncer, y estoy muy bien”…aunque como había salido con un barbijo cubriendo la mitad de su cara, la cosa no sonaba muy convincente….y los rumores continuaron.
Hasta que el 18 de septiembre de 1998, debutó una vez mas en Rosario, esta vez en el teatro “Fundación Astengo”, con su nuevo espectáculo “Gracias…35 años de amores y pasiones”. Allí, un Sandro muy emocionado agradeció a la gente por su cariño y consecuencia y contó que le parecía un milagro estar allí sobre el escenario, porque había estado enfermo y pensó que todo había terminado. El show fue excelente y muy emotivo, y al finalizar, ante las cámaras de Crónica TV, Sandro contó que el año anterior, había dejado de fumar definitivamente, que una noche, al ir a subir los 24 escalones que llevan desde la planta baja hasta su dormitorio, y al llegar a los 7 escalones tuvo que detenerse porque se quedó sin aire, y estuvo casi dos minutos para recuperar el aliento, que al llegar arriba se vio en el espejo y notó que se iba poniendo azul, de modo que abrió la ventana para conseguir algo de aire y normalizar relativamente su respiración.
La cuestión es que “gracias” a su adicción al cigarrillo, según sus propias palabras, “fabriqué artesanalmente durante 40 años, un enfisema espectacular”, a pesar de lo cual, con el cariño y la compañía de la gente, Sandro batió un récord en Rosario, realizando 11 funciones en los teatros “El Circulo” y “Fundación Astengo”, alternativamente. La misma ciudad y en el mismo año, en que tanto Julio Iglesias como Ricky Martin debieron suspender las actuaciones anunciadas, por falta de público.
Este espectáculo, contenía un homenaje al cantor de tangos Alberto Moran, mediante la interpretación de Sandro del tango “Pasional”, y otro a Miguel de Molina, con “Te lo juro yo”. Durante las presentaciones del espectáculo en el Gran Rex, la viuda y la hija de Alberto Morán se acercaron al teatro para entregarle a Sandro un premio que Sadaic le había entregado a Morán unos años antes, y que éste había dejado prácticamente como un legado para Sandro, incluso con una carta de puño y letra dirigida al ídolo de la canción popular. Roberto se emocionó tanto al recibir esta suerte de homenaje por parte de quien había sido su ídolo, que no sabia como seguir el show y le costó mucho retomar el ritmo del espectáculo.
También, en medio de aquella temporada, Mirtha Legrand realizó una donación a la Asociación Argentina de Actores, cuya mutual estaba pasando por un momento muy difícil, al ser embargada por la Dirección General Impositiva por falta de pago de ciertos impuestos. Sandro, contra su costumbre, realizó una donación de 15 mil dólares a la entidad, con este mismo fin, y lo hizo publico, con la intención que otros actores, que pudieran hacerlo, siguieran su ejemplo y el de Mirtha….no lo logró.
Pero en cambio, una delegación de la Asociación, compuesta por la gran actriz Ana María Casó, y los jóvenes Leonardo Sbaraglia, Paola Krum, Gastón Pauls y otros, se acercaron al teatro para hacerle entrega de una plaqueta como homenaje y agradecimiento por su espontánea y generosa donación. Además, ese mismo día, Sandro ordenó que se habilitara una de las boleterías del Gran Rex para que estos chicos pudieran allí vender entradas para un Festival que habían organizado con el fin de recaudar fondos para la entidad.
La temporada de Sandro en el Gran Rex con “Gracias… 35 años de amores y pasiones” empezó el 16 de octubre, con 26 funciones totalmente agotadas, y terminó el 28 de febrero de 1999, con un nuevo record de 40 funciones consecutivas, y habiendo logrado que el teatro, por primera vez en sus casi 100 años de vida, estuviera abierto durante el verano.
El 1º de julio de 2000, Sandro realizó su única presentación del año, en el Luna Park, y para una fiesta privada del aniversario de la empresa de venta de cosméticos “Avon”. Siete mil de las mejores vendedoras de la empresa disfrutaron de un recital de dos horas de Sandro.
Los demás, esperamos pacientemente poco mas de un mes, hasta el 19 de agosto, para acercarnos a su casa en el día de su cumpleaños….y para sorpresa de todo el mundo, cerca de las 5 de la tarde, Sandro apareció en la puerta de su casa, saludando a todos sus fans reunidos allí, y además permitió que de a tres o cuatro personas, ingresaran en la casa para saludarlo y tomarse una fotografía con él. Casi tres horas después, volvió a salir a la puerta para anunciar que no podría seguir atendiendo porque tenia que marcharse. Y al poco rato se asomó por encima del altísimo paredón que rodea su hogar, para que todo el mundo lo viera y se retirasen tranquilos. Nadie se enojó y todos nos fuimos contentos.
Para verlo de nuevo sobre los escenarios, y sorteando algunos anuncios de retiro de ciertas revistas, hubo que esperar hasta el 22 de junio de 2001, cuando Sandro presentó en Rosario, una vez mas, en el teatro “El Circulo”, su nuevo espectáculo teatral-musical “El hombre de la rosa”, donde lo acompañaban además, los actores Juan José Camero y Matías Santoianni, quienes estaban a cargo de la parte teatral del show.
El debut fue un éxito total, pero era evidente que el cantante no pasaba por su mejor momento de salud. El mismo explicó al comenzar el show, que además de su enfisema, venía con una fuerte bronquitis, y que en algún momento había pensado en suspender la actuación, pero después “Me dije….Rosario es mi novia, y no podía dejar de venir a visitarla”.
Naturalmente, su estado de salud, sumado a los nervios del debut y de no estar en la plenitud de sus condiciones físicas, le hizo mas difícil cumplir una performance como las que nos tiene acostumbrados. Sin embargo, el show se hizo como siempre, y solamente dejo de cantar dos temas, pero terminó como siempre, con “Penumbras”, que se llevó todos los aplausos….aunque la imagen que claramente se vio por TV y personalmente quienes estuvimos allí, cuando se retiraba del escenario, haciendo señas por una mascara de oxigeno…no contribuyó precisamente a tranquilizar a su publico.
No obstante, un rato después Sandro, ya recuperado y muy contento, habló en directo por Radio Mitre de Buenos Aires, y concedió una extensa nota al canal de cable “Crónica TV” que siempre están cerca de los fenómenos populares.
Ya, en el recital del día siguiente, sábado 23 de junio de 2001, Sandro había echado mano a su ingenio, y en esa oportunidad utilizó lo que después daría en llamar “el micrófono de Mac Gyver”, por la facilidad del personaje de la serie televisiva, para solucionar problemas con los elementos mas sencillos.
Así fue que Sandro y su kinesiólogo, Ivan Guevara, le adhirieron al micrófono un cañito plástico conectado a un tubo de oxigeno, por el cual le daban dosis de oxigeno cuando lo necesitaba en el transcurso del espectáculo, y la cosa empezó a funcionar muy bien.
Sandro no dijo nada de esto, hasta que la prensa empezó a comentar cosas raras y a dar insólitas explicaciones sobre el asunto. Así fue como, en su show de un par de semanas después, en la Ciudad de Junín, aclaró esto y solamente logró mayor adoración, si cabe, de parte del público, que sentía que estaba haciendo un esfuerzo para ellos.
El espectáculo, en si, era un espectáculo teatral-musical, de dos horas de duración. Los actores Juan José Camero y Matías Santoianni estaban a cargo de la parte teatral, para la cual Sandro solía pedir respeto y silencio, porque enfrentar a 3500 mujeres que solamente querían ver al ídolo, y lograr además que les prestaran atención….no resultaba nada fácil.
Las canciones de Sandro se iban mechando e integrando con los textos de los dos actores. Así desfilaban 14 canciones: “El hombre de la rosa”, “Un gusto a mujer”, “Agua Caliente”, “Sin Sentido”, “Te quiero tanto, amada mía”, “Me amas y me dejas”, “Tengo”, “No me dejes, no mi amor”, una creación impecable de “Honrar la vida”, el tema de Eladia Blázquez, así como de “El día que me quieras”; “Señora de mi corazón”, “Así”, “Porque yo te amo” y “Penumbras”.
Curiosamente, a pesar del título, no se incluía “Rosa Rosa” entre los temas del repertorio. Solamente lo cantó en uno de sus shows, el del 5 de agosto de 2001.
El recital de la medianoche del 18 de agosto, cuando ya comenzaba a vivirse su cumpleaños número 56, contuvo varias sorpresas: las 3500 personas que llenamos el Gran Rex, le cantamos el Feliz Cumpleaños logrando emocionarlo inmediatamente….pero la cosa no quedó acá, porque Valeria Lynch apareció por uno de los pasillos, cantando también el cumpleaños feliz y trayendo una torta con velita y todo, para festejar.
Cuando Valeria subió al escenario y lo abrazó, Sandro quedó tan sorprendido que no sabia que decir…y convengamos que no es fácil dejarlo sin palabras. Apagó la velita de la torta, y agradeció tantas alegrías. Sus músicos, uno a uno, fueron dejando los instrumentos para abrazarlo en el medio del escenario, e incluso Ivan Guevara, su kinesiólogo, quien monitoreaba todo el asunto del oxigeno, entre bambalinas…se acercó para saludarlo, y una vez que Sandro aclaró de quien se trataba, se llevó una de las mayores ovaciones de la noche.
La otra, la mayor, quedó reservada para la gran sorpresa de esa noche, cuando Roberto, tal vez conmovido por tantas emociones, agradeció el poder estar allí cantando “a
María, mi mujer….” y le dedicó a ella el show….Finalmente, ante la insistencia del publico, Sandro pidió a Maria que se levantara de su asiento y que la iluminaran, para que la gente pudiera verla…y aplaudirla. Ella saludó tímidamente y al apagarse las luces no podía contener las lagrimas de emoción.
El domingo 19 de agosto, casi una fiesta nacional por estas épocas, fue llegando cada vez mas gente a las cercanías de Beruti 251, en Banfield, solo para ver a Sandro, si es que salía a saludar como había hecho el año anterior. Un prolijo cartelito pegado en la puerta, indicaba que “el señor Sandro atenderá a partir de las 16,30 horas”, casi, como el dentista.
Puntualmente, cuando ya había cerca de 5.000 personas en los alrededores de su casa y la cola que esperaba para eventualmente, poder entrar, ya tenia tres cuadras y doblaba por dos esquinas…..el homenajeado salió a la puerta y saludó a la gente allí reunida, realizó unas pocas declaraciones a los periodistas televisivos que esperaban hacía horas, y a los pocos minutos empezaron a ingresar las fans que estaban haciendo cola desde muy temprano.
Naturalmente, todas (y todos) salían felices de este encuentro de pocos minutos.
La temporada de espectáculos se extendió hasta el 30 de septiembre en Buenos Aires, y hasta el 7 de octubre en Rosario, donde terminó la temporada, en el mismo lugar en que había empezado cuatro meses antes.
Una semana después, Sandro presentó en conferencia de prensa en el Hotel Hilton de Buenos Aires, su primer disco grabado en estudios, después de ocho años. Su anterior disco editado en 1996, era una grabación en vivo de sus shows en el teatro Gran Rex.
En esta oportunidad, se trató de un disco conceptual, con 11 temas dedicados a la madre, conteniendo temas de Joan Manuel Serrat, Víctor Manuel, tangos de Alberto Morán y canciones tradicionales como “Pobre mi madre querida”. Solo contiene un tema de autoría del propio Sandro, “Hay una niña en el puente”, que trata sobre el problema de las madres solteras. El disco es excelente, y en poco mas de un mes, sin la menor difusión, se convirtió en Disco de Platino.
También, en estos días, después de 7 u 8 años de no asistir a ningún programa de TV, estuvo como invitado en el programa de Susana Giménez, por Telefe… donde una vez más deslumbró por su sinceridad, inteligencia y simpatía…y deleitó a los espectadores con algunos de sus mejores temas.
Cuando todo esto terminó, como es habitual, no se supo mas de Sandro….hasta que en los primeros días de mayo se le ocurrió declarar a un diario chileno que había quedado atrapado en el corralito…lo que dio pie a toda clase de comentarios en programas de chimentos y los delirios más grandes en diferentes medios televisivos y gráficos.
Y posteriormente una mujer que declaró a ciertos programas de chimentos que Sandro estaba en peligro porque su esposa intentaba matarlo para quedarse con su dinero. Sandro la desmintió inmediatamente, pero no alcanzó para que la señora dejara de insistir con sus declaraciones.
El domingo 14 de julio, en el programa “Platea” que su amiga la periodista Nora Lafon, junto con Alicia Petty, conduce en Radio Del Plata, Sandro anunció que el año próximo realizaría nuevos shows. Sin embargo, el 17 de diciembre del 2002, su salud le jugó una mala pasada y debió superar uno de los momentos más difíciles de su vida.
Aquel aciago día de diciembre, cerca de medianoche, nos enteramos por las noticias urgentes de la tele, que Sandro había sido internado de urgencia en el Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento, pero recién a la mañana siguiente se supo que era a causa de una neumonía estado 5 (el más grave) que por supuesto era aún más grave, debido a su problema pulmonar de base. Había ingresado entubado directamente desde su domicilio, y se encontraba asistido por un respirador artificial. El porcentaje de muerte por este tipo de problemas y de complicaciones, según su medico el Doctor Juan Antonio Mazzei, era del 27%
No era una información demasiado alentadora. Sin embargo, para cuando se dio el segundo parte médico, ya se informaba que el paciente evolucionaba favorablemente, que se encontraba consciente y se comunicaba por escrito (naturalmente, no podía hablar por tener colocado el respirador), que había manifestado preocupación por su mujer y su familia, y hasta hacía chistes respecto a su situación de salud. Afortunadamente, dentro de la gravedad de la situación, cada nuevo parte médico hablaba de una evolución en su estado. Así siete días después, recién fue posible quitarle el respirador artificial, y pudo volver a respirar espontáneamente. Fue como un regalo de Navidad para todos quienes lo queremos, puesto que se concretó el 23 de diciembre.
Entretanto, todos sus fans estaban muy preocupados, y mientras muchas personas permanecían durante días enteros en las puertas del Instituto del Diagnóstico haciendo vigilia para enterarse de las noticias sobre la evolución de su salud, otras hacían cadenas de oración o misas pidiendo por su mejoría. Cada uno a su manera manifestaba en forma conmovedora, el verdadero amor que sentían por su ídolo. Fans de todo el país y de muchos países del extranjero, también estuvieron pendientes de ese difícil trance que Sandro debió superar. El, mientras tanto, estaba acompañado solamente por su esposa y sus hijos, quienes pasaban a su lado las 24 horas del día.
Pero los fans, recién pudieron verlo unos 15 días después, cuando ya recuperado, ofreció un mensaje desde un patio interno de la Clínica para toda la prensa presente y para toda la gente que lo aprecia.
Con grandísima expectativa, cerca de las 4 de la tarde, y protegido detrás de unas puertas de vidrio que lo separaban de los cientos de cámaras, fotógrafos, reporteros y fans, Roberto apareció en el patio del Instituto del Diagnostico, con pijama negro, chinelas, y una elegante bata de seda gris. Mucho más delgado que las últimas veces, algo demacrado, pero con una amplia sonrisa, saludó a todos con los brazos en alto y, sentado tras una mesita, rodeado por sus médicos manifestó, durante unos 10 minutos, su agradecimiento: A Dios, a la Virgen, a los médicos, enfermeras y personal del Sanatorio, a su familia y, por supuesto, a sus “nenas”.
En la madrugada del 7 de enero y en total secreto tal cual es su costumbre, Sandro dejó el Sanatorio y volvió a su casa para emprender el difícil camino de la recuperación.
Pocos días después y para nuestra sorpresa, tuvo la enorme gentileza de llamar a nuestro programa radial. Todavía afónico, (a causa del entubamiento que se le practicó para colocarle el respirador artificial) nos dijo sin embargo que había superado la etapa de “Marlon Brando en El Padrino” y en ese momento estaba como “Al Pacino” en otra de las películas de esa famosa saga. Muy amable y simpático, contó algunas cosas de su internación y recuperación, además de volver a agradecer por la preocupación de todos. De ahí en mas, habló en varios programas de radio y televisión durante los meses siguientes, en los cuales se lo iba escuchando cada vez mejor.
Pero para verlo en persona, hubo que esperar hasta el 19 de Agosto, fecha en la cual todos quisimos estar para acompañarlo en ese que podría decirse, el primer cumpleaños de su nueva vida. Fue a eso de las 4 de la tarde cuando Sandro apareció en la puerta de su casa, y desde una tarima provisoriamente instalada allí por sus colaboradores, saludó emocionadísimo a la multitud que se encontraba acampando en las inmediaciones de su residencia desde varios días antes. La emoción, de todos modos, fue recíproca. Se podían ver rostros sonrientes y felices, mezclados con rostros surcados por lágrimas de emoción. Naturalmente, fue una fiesta popular, que logro conmover al mas pintado.
Esa misma noche, en un reportaje que Graciela Guiñazu le realizó en “el locutorio”, (sitio de la casa de Sandro donde atiende a sus fans para esas fechas), Roberto contó su felicidad, emoción y agradecimiento a Dios y a la gente por ese día maravilloso. También dijo que esperaba que el Señor le diera la oportunidad de recuperar la voz para poder volver a cantar, porque si bien se lo escuchaba hablando con un tono prácticamente normal, no es lo mismo para cantar. Pero también aclaró que, como Dios le había dado la oportunidad de seguir viviendo, si a cambio de eso le quitaba la voz…”no me importa nada”. Aunque, claro, sí le importaba, porque realizó tratamientos para rehabilitar debidamente sus pulmones y para ir recuperando el tono y el caudal de su voz normal, para volver a cantar y hacer disfrutar a sus admiradores.
El 8 de diciembre, para alegría de todos, se pusieron en venta las entradas para su nuevo espectáculo, y mucha gente pasó varios días haciendo cola en la puerta del teatro, a fin de tratar de conseguir las mejores localidades. Aun sin saberse cuando, donde o qué sería lo que Sandro iba brindarle a la gente. No importaba. Lo único que queríamos todos, era volverlo a ver en escena.
Y así fue, el 5 de marzo del 2004, Sandro volvió a los escenarios en el teatro El Círculo de Rosario.
El espectáculo se llamó “La Profecía”, y contaba una historia “de gitanos” escrita por el afamado autor de teleteatros, Marcos Carnevale, con la actuación de Matías Santoianni y la extraordinaria actriz Rita Cortese. El show también contaba con una orquesta conformada por 14 músicos, además de un ballet de siete integrantes dirigidos por Daniel Fernández, y un coro de tres japonesitas, que resultaron una verdadera sorpresa.
Cuando Sandro apareció en el escenario, y entonó los primeros versos de “Me fui, y volví”, nadie pudo contener las lágrimas. De alegría, de emoción, por volver a tenerlo!
El show también contenía hermosos temas ajenos tales como Zingara y Cara de Gitana, además de los clásicos éxitos del propio Sandro, tales como Noche de Amantes, Como lo hice yo, Te propongo, Así, Penumbras, Paris ante ti, Rosa Rosa y Dame el fuego de tu amor, entre otros.
Luego de la presentación en la ciudad de Rosario, el show fue trasladado a la ciudad de Buenos Aires, más precisamente al teatro Gran Rex, donde Sandro continuó con la temporada de “La Profecía” hasta el día 16 de mayo, fecha en la que se dio por concluida la primera parte de la temporada.
A pesar que se anunciaba su regreso en el mes de septiembre de ese mismo año, (sorteando así los meses de frío e invierno), sorpresivamente el día 2 de julio Roberto Sánchez fue internado nuevamente en el Instituto del Diagnostico. Sobre las 11 de la noche se informó que solamente se trataba de una simple internación, a fin de someterlo a un nuevo chequeo luego de su temporada de recitales, para así controlar su estado de salud .
Los médicos informaron que los resultados habían sido normales, o mejor dicho, los esperados para una persona con los problemas de salud “de base” del señor Sánchez, pero que todo lo demás había resultado de acuerdo a lo esperado.
En un par de días ya tenía el alta para retirarse a su domicilio, pero él mismo en una insólita “conferencia de prensa por celular” habló con los periodistas que cubrían la nota y les dijo que “Y….si fuera por mi, yo me iría ahora, pero es más importante bajar un poco la pancita que estar en casa”, de modo que se quedaría unos días mas en el Instituto, a fin de realizar una dieta estricta para bajar unos cuantos kilos, y además efectuar la rehabilitación de sus maltrechos pulmones.
De todos modos, aun en su habitación del Instituto, y entre una sesión y otra de ejercicios de rehabilitación kinesiológica, preparaba la preproducción de su nuevo disco, a grabarse ni bien dejase el Sanatorio.
Fue precisamente un par de semanas después, en el estudio de grabación donde preparaba su nuevo trabajo discográfico, cuando Roberto anunció en un nuevo reportaje a Graciela Guiñazu (periodista de Crónica TV), que lamentablemente debía dar por terminada “La Profecía”, suspendiendo así los recitales que estaban anunciados para el mes de septiembre y cuyas entradas habían sido puestas a la venta.
Aclaró que si bien los resultados del chequeo eran buenos, sin embargo los médicos al enterarse del esfuerzo que le habían significado para su corazón un par de momentos vividos en sus shows , le dijeron que no podía continuar haciéndolos de esa manera.
“Si te querés suicidar, me dijeron, hacelo de otro modo”
Le aconsejaron que si quería, podía volver a sus shows, pero no de tres horas de duración, sino acortarlos a fin de no someter su físico a un esfuerzo desmedido.
Pero como él no podía volver a hacer La Profecía y acortar el show, puesto que se sentiría como que estuviese estafando a la gente, fue entonces que se vió en la obligación, y por primera vez en 40 años de carrera, de dar por concluida la temporada.
Así llegó el 19 de Agosto, fecha de su cumpleaños y día en que sus fans se reúnen en las inmediaciones de su domicilio, a fin de poder verlo, saludarlo y a la vez demostrarle el inmenso amor que sienten por él. Y fue él mismo quien había anunciado por televisión, en ese mismo reportaje que comentamos anteriormente, que a pesar de lo que le recomendaron sus médicos, él iba a desobedecerlos e iba a salir de todos modos hasta la puerta de su domicilio, a fin de saludar a la gente que se llegase hasta su casa, puesto que no podía defraudar a todas “sus nenas” que hacían tantos sacrificios para llegar a verlo.
Y así fue. Lamentablemente, ese fue uno de los días mas fríos del año, a pesar de lo cual, Roberto, desafiando al mal tiempo y a todos los pronósticos, igualmente salió a saludar a la gente, bajo la pertinaz lluvia que caída, siendo aproximadamente las 5 de la tarde.
Salió protegido por una bufanda roja que le cubría prácticamente la cabeza y el rostro, del cual solo se veían sus ojos, y parte de su nariz, con una cánula de oxigeno. Roberto supero el mal momento del clima adverso, que como se sabe, a cualquier persona con problemas respiratorios, le exacerba mucho mas la disnea y la falta de aire. Agradeció a la gente y les pidió solamente, que rezaran junto a él un Padrenuestro. Fue conmovedor.
A partir de allí, atendió a la mayor cantidad de gente que pudo, hasta que su salud se lo permitió. Todos comprendieron la situación, porque realmente, lo que Sandro hizo esa tarde, fue mucho mas de lo que nadie esperaba.
Mientras tanto, la viuda de Oscar Anderle dio a conocer la revocatoria del sobreseimiento que la Justicia había dictado en la causa que ella misma le inició a Sandro (y varias personas más) por supuestas malas liquidaciones de derechos de autor.
La Cámara de Apelaciones revocó el fallo de primera instancia, pero de todos modos le dictó a Roberto Sánchez “falta de merito” (o sea, que no hay pruebas suficientes del delito de que se acusa), y ordeno profundizar la investigación, con la presentación de pruebas que supuestamente tendría la querellante, y la indagatoria de Sandro como imputado. Meses más tarde, el doctor Warley le dictó, nuevamente, falta de mérito en la causa.
A pesar de todo esto, Sandro grabó su disco “Amor Gitano”, el cual obtuvo las mejores críticas que puedan imaginarse.
Curiosamente los críticos que aseguraban, que lo mejor del show “La Profecía”, eran los clásicos que Sandro cantaba en la segunda parte del espectáculo, ahora se deshacían en elogios hacia los temas nuevos que Sandro cantaba en los mismos tonos, con los mismos arreglos, y en algunos casos, con los mismos músicos que lo había hecho en vivo en el teatro.
El disco fue un éxito a pesar que su difusión radial fue prácticamente nula, lo cual no le impidió ganar varios premios de la crítica especializada. A Roberto, eso lo hizo muy feliz, porque ese disco “era para mi. No sabía si iba a gustar, o si iba a vender. Pero quise hacerlo así porque se lo debía a mis ancestros, me lo debía a mí. Y no me importaba nada”.
Una vez más, Roberto demostró su calidad humana al tomarse la molestia de llamarnos a nuestro programa radial el día 26 de febrero, con motivo de saludarme por mi cumpleaños.
Allí nos contó que estaba “escribiendo mucha poesía erótica” para grabar un nuevo disco, exclusivamente de poesías, y que si Dios quiere, para septiembre u octubre volvería a los escenarios.
Además, confirmó los rumores que venían de unos meses atrás, sobre su separación de María Elena, quien fuera su esposa por más de 20 años. Al despedirse nos dijo: “a mis nenas les mando un beso de soltero, porque estoy soltero nuevamente. Y con ese beso, ellas saben lo que tienen que hacer, ponérselo donde quieran y a la hora que quieran”. Nosotros, claro, nos quedamos bastante sorprendidos, pero ninguno pretendió ahondar en el asunto.
Fuera como fuera, eran sus palabras, con lo cual al enterarse la prensa nacional (e internacional), la situación quedó así “blanqueada” para todo el mundo.
Después de ser noticia durante varias semanas por esta separación, y por una supuesta nueva relación con la ex secretaria de su manager, las cosas parecían haber vuelto a la normalidad para Sandro, cuando otra vez más nos enteramos de una nueva internación el día 22 de marzo. Afortunadamente esta vez no se debía a sus problemas respiratorios, sino por haberse fracturado un brazo, tras un accidente casero sufrido la noche anterior en su casa de Banfield.
Los médicos trataban de evitar el tener que operarlo, puesto que la anestesia, así fuera local, era peligrosa para él por sus problemas respiratorios. Pero como aparentemente por el tipo de fractura, la única solución para recuperar totalmente la movilidad del brazo, era la quirúrgica, esperaron una semana hasta que su medico de cabecera regresase a Buenos Aires de un congreso medico en el que se encontraba.
A su llegada, el doctor Mazzei decidió que la operación debía realizarse y la misma estuvo a cargo del doctor Salomón Schachter, considerado una eminencia en ese tipo de cirugía, a los efectos de reducir la fractura y colocarle una placa de titanio y varios clavos ortopédicos, para recuperar perfectamente su brazo izquierdo.
La operación se realizó el martes 29 de marzo, y duró cerca de tres horas. El parte medico informaba que había tenido exitosos resultados pero no daba detalles.
El encargado de hacerlo, sin embargo, fue el propio Sandro que a la mañana siguiente habló desde el Sanatorio con el programa de Mónica y Cesar en Radio del Plata, y explicó que “Acá estoy, con una chapa de titanio, seis tornillos….Me voy pareciendo lentamente a Robocop”.
A renglón seguido explicó que la operación hacía mucho tiempo que no se realizaba, porque por sus conocidos problemas, debió hacerse sin anestesia. Así fue como “Sentí cuando me abrían, los martillazos, los pinchazos, hasta lo que los tipos decían: A este tornillo hay que sacarlo porque quedó oblicuo”. Ahora sé, mas o menos, como se siente un placard”.
Nadie salía de su asombro al escucharlo 24 horas después de semejante operación, contarla con tanto humor. Sin embargo, aclaró que no sabía cuantos días más se quedaría internado, porque quería irse del Sanatorio con la rehabilitación iniciada y en las mejores condiciones posibles.
Mientras tanto, aprovechando que estaba internado, el Doctor Ricardo Warley, finalmente se hizo presente en el Instituto del Diagnostico para tomarle la declaración indagatoria en el famoso juicio por derechos de autor. El magistrado tenía a partir de entonces 10 días de plazo para decidir la situación procesal de Sánchez. El fallo se apeló, pero hasta el momento la Cámara no ha tomado ninguna resolución. O al menos no nos hemos enterado de la misma.
Mientras tanto, Roberto Sánchez abandonó el Sanatorio en los primeros días de abril, y se instaló en su hogar para recuperarse de ésta fractura y además de sus tradicionales problemas respiratorios.
Pero lamentablemente el 2005, que no parece ser su año, le tenia reservada una nueva prueba, y un nuevo gran susto para todos quienes lo queremos.
El 9 de julio, merced al virus de un simple resfrío, que para cualquiera hubiera significado sólo una molestia y algunos días de cama, a él lo mandó nuevamente al Sanatorio.
No obstante, iba mejorando lenta pero firmemente, y justo cuando los médicos evaluaban la posibilidad de trasladarlo de terapia intensiva a una sala común, otra vez el diablo metió la cola y una neumonía agravó el cuadro y lo puso una vez mas en peligro cierto de vida.
El doctor Mazzei, con muy buen criterio, llamó en consulta a varios especialistas, como el notable infectólogo Dr. Daniel Stamboulian, quien aisló la bacteria que le produjo la neumonía e inmediatamente se comenzó el tratamiento con antibióticos de última generación indicados para este estafilococo, que según dicen, es la bacteria que más infecciones intrahospitalarias produce. Afortunadamente, el tratamiento fue muy bien recibido por el paciente, que en 24 horas había mejorado notablemente, y hasta en la expresión de los médicos se notaba la alegría y la satisfacción por esta evolución.
A pesar de los informes detallados a diario, por parte de cada uno de los médicos que atendían a Roberto, no faltó que se hicieran todo tipo de especulaciones mediáticas, que fueron desde taquicardias, shock, arritmias, operaciones, transplantes, daños cerebrales y hasta muerte, por parte de muchos periodistas que no saben que inventar con tal de conseguir medio punto más de audiencia, y que no vacilan ante nada. Gracias a Dios, no hubo nada de cierto en estas versiones, lo que no impidió que se las repitiera hasta el hartazgo.
El 30 de julio, finalmente, Roberto pudo abandonar la sala de terapia intensiva y pasar a una habitación de internación general, siempre acompañado y cuidado por su nueva compañera Olga.
Claro que poco faltaba para el 19 de agosto, (día de su cumpleaños) y esta vez, todo parecía indicar que no habría festejos en vista de las obvias circunstancias. Quienes lo queremos bien, lo único que nos importaba era la mejoría de su salud, y no un festejo que no tendría mayor sentido, si él ponía en riesgo su recuperación por un mal entendido cariño de la gente.
Afortunadamente, el mismo Roberto zanjó la cuestión y mediante un “decreto de necesidad y urgencia” firmado por su amiga y jefa de prensa, la señora Nora Lafon, anunció que por indicación medica y a fin de no perjudicar su recuperación, seguiría internado y en lo posible aislado de cualquier otro posible contagio. De modo que se tomó la decisión de postergar el festejo de su cumpleaños para el 5 de noviembre, fecha en la cual, se estimó que ya estaría totalmente recuperado, tanto física como anímicamente.
Después del día de su cumpleaños, todo entró como en un cono de sombras, porque los medios prácticamente no volvieron a informar nada, salvo alguna que otra referencia del diario Crónica, que informó el 9 de septiembre, a dos meses de su internación, que Sandro estaba recuperándose y realizando su rehabilitación, pero que no dejaría el Instituto hasta que el clima no se estabilizara.
Finalmente, cerca del Día de la Primavera (21 de septiembre) se tuvo la información, confirmada por el mismo Sandro que, muy amablemente, atendió a la notera del noticiero de canal 9 a través del portero eléctrico de su casa. Allí se lo escuchó con la voz en perfecto estado, agradeciendo a toda la gente que lo había acompañado durante “este difícil trance que me ha tocado vivir nuevamente. Pero bueno, acá estamos de nuevo en casa, en la lucha, y esperando si Dios quiere poder volver a las tablas, aunque sea el año próximo”.
No hubo mas declaraciones hasta pasados 10 días, fecha en que sorpresivamente, como es su costumbre, apareció como “una voz en el teléfono” de A todo Sandro, siendo la 1,30 PM del día sábado 1 de octubre de 2005.
Allí sí se explayó durante casi media hora, en agradecimiento a la gente que tanto se preocupó (nos preocupamos) por su salud, que lo acompañó en su convalecencia, que rezó y efectuó misas pidiendo por su mejoría. Nos dio “las buenas nuevas de que estoy de nuevo en mi casa, trabajando mucho, componiendo y escribiendo esa poesía menor que uno hace para, si Dios me lo permite, grabar pronto un nuevo LP”
Nos comentó acerca de su rehabilitación, la cual comenzó en el Sanatorio y que aún sigue en su hogar, no sólo la pulmonar, sino también la de su brazo izquierdo, que obviamente quedó abandonada cuando surgieron otras prioridades.
También se lo escuchó muy bien, entero, feliz, contando chistes, con su simpatía, su coraje, su calidad humana y toda su generosidad, desparramándose sobre todos los que felices lo escuchamos, sin la menor queja ni el menor lamento por sus problemas.
El 5 de noviembre, cumpliendo con la promesa que nos había hecho en agosto, y con lo que él mismo se había prometido, finalmente se realizó el festejo del cumpleaños número 60 de Roberto Sánchez.
El día se presentó soleado, cálido, espectacular, y con promesa de buen tiempo para toda la jornada. Así fue que todos los que estuvimos allí pudimos vivir una auténtica fiesta.
Desde las 13 horas, Roberto y Gabriel Defazio, Claudio Borelli, Rodolfo, y yo, estuvimos transmitiendo “A todo Sandro” por primera vez en vivo desde exteriores, desde la vereda de la casa de Sandro.
Fue así que pudimos entretener a la gente con la música del ídolo, y también realizar sorteos de discos y fotos para los presentes. Quienes llamaran por teléfono, como siempre, tenían su tema solicitado al momento, ya que en A todo Sandro, saben que “si lo pedís…lo tenés”.
Sandro apareció en la puerta de su residencia a las 16,45 aproximadamente.
Se lo veía mucho más delgado, simpático, encantador como siempre, pero con una notoria disnea (falta de aire) al hablar.
De todas maneras cumplió lo prometido, saludó, agradeció, nos mandó besos para todas y aseguró que atendería a todas las personas que pudiera, sin números, hasta que el físico se lo permitiera.
Y el fisico no lo permitió más, y despues de un transplante cardio pulmonar doble, llego el fátidico final, sin poder ganarle a una maldita bacteria que ganó esta lucha pero que sin ningun lugar a dudas nunca podrá haber ganado la guerra, guerra que SANDRO dió durante toda su vida.
Hoy, a 45 días de haber recibido el doble trasplante, Roberto Sánchez falleció en el Hospital Italiano de Mendoza por un “shock séptico”, según informó Claudio Burgos, jefe del equipo que lo operó. Su estado se agravó en las últimas 24 horas, lo que obligó a que sea intervenido dos veces de urgencia. Cientos de fans lloran su muerte en la que fue su residencia de Banfield
Adios GITANO GRACIAS POR TODO!!!! ADIOS GITANO, nos vemos en cualquier momento.
Aunque, paradójicamente, trataba de escaparse de la clase de música…siempre recuerda con especial afecto a su maestra de quinto grado, Norma Eva Cuniglio, que parece haber sido una docente muy especial, que trataba de entender y hacer pensar a sus alumnos, antes que tratar de cumplir con el programa escolar a rajatabla.








January 4th, 2010 at 9:14 pm
te vamos a recordar siempre en nuestro corazon te amamos gitano
January 4th, 2010 at 9:46 pm
Fuiste un gran luchador ejemplo de vida nos dejaste valores incrible pusiste todo para segir viviendo pero el derrotero de la muerte dijo hasta aqui te volvere a ver en el paraizo que DIOS PROMETIO CARMEN ARANDA
January 4th, 2010 at 10:05 pm
Me duele sinceramente que haya partido una estrella como Sandro,un artista sin igual,un amor platonico para mi.Se que se fue al cielo a cantarle de cerca a los angeles.Adios Sandro,Adios Gitano,Adios Amor.
January 5th, 2010 at 4:12 pm
Miriam de chile.
Sandro fuiste un gran cantante y nunca te olvidaremos, te recordare junto a tus canciones,
Llenastes mi juventud de amor con tus hermosas canciones, fuistes inigualable. Por siempre SANDRO!!!!!!!!!!!!
January 7th, 2010 at 10:26 pm
Vean mi video de Sandro Homenaje
http://www.youtube.com/watch?v=H1Aq2YHE9Ds
April 30th, 2010 at 3:23 am
Digo Hermoso de mi alma por que tu fuerza me fortalecio ,me ayudo en mi pesar ,tu enterasa me rebolco y me hizo entender que a la vida hay que pelearla y valorarla tengo tu musica hermosa y sentida que me acompaña durante mis caidas solo espero que alli en en cielo donde van solo los que lo merecen te hallas encontrado con mi angel a mi angel le gustaba tocar a guitarra y seguramente deben estar junto a todos nuestros ceres queridos haciendoce mutua compañia querido hasta cuando Dios quiera estas siempre en mi
September 13th, 2010 at 5:22 pm
la verdad que esta muy bueno!, gracias